domingo, 11 de enero de 2015

Mi Edad, Ese Tiempo Arbitrario

 
Llevo impresa mi edad
en cada resonancia de mi Alma,
donde sólo yo sé cómo me siento
a primera hora de la mañana.

Tengo la luz impregnada en las venas,
y la sabiduría a merced
de lo que el silencio quisiera darme;
la fluidez de los ríos manando en mí,
libremente;
la rudeza de los montes
y la suavidad de los valles,
en los montículos, bajo la piel,
tras unos senos oscilantes.

Soy  el águila que planea
en la inmensidad del cielo,
extensión de un espacio
eternamente cambiante y siempre abierto.

Soy el eco del suicidio
que ha abrazado seguir viva,
con el corazón vibrante
bombeando sangre enardecida.

Soy las manos de tus bolsillos
acariciando un botón olvidado,
un pañuelo que sale en tu auxilio
y una moneda de cambio.

Vengo de un lugar llamado miedo,
donde sobrevivir, a veces, te perseguía.
Sin tiempo para pensar, vibrar ni sentir...
atrapada en el interior de ese demencial reloj
en el que le faltaban horas al día

               ( y días a la energía).


Más allá de la Edad que una persona asegura,
un cuerpo delata
o un documento confirma...

estoy más allá de la Edad
que mi Alma manifieste
según el puente que atraviese
o el momento concreto del día.

Soy de un lugar llamado Amor.
Lo he recordado... mientras venía.





® Lucía Navarro Luna



miércoles, 7 de enero de 2015

Te Me Vas...


A Ricardo Martínez Vidal
mi tio
 en sus últimas horas



                                     Anochece...
                                    esta tarde de frío enero
                                    en la que tu alma se me escapa entre los dedos.
                                    Te me vas
                                      y mis recuerdos no te alcanzan,
                                     te me vas...
                                     este presente no nos basta.
                                     Cae el telón,
                                      las luces se apagan,
                                      anochece...
                                      y tu alma se me escapa.

 ® Lucía Navarro Luna


Para entender algunas palabras, como telón... o luces... cabría leer 'Tu mano en mi mano', un poema que escribí para él transitando su experiencia con el Alzheimer y la nuestra con todo ello. Se encuentra publicado en la página 268 del poemario 'Puente de Fuego' 


lunes, 29 de diciembre de 2014

Marc


A Marc Oltra Navarro

Mires tendrament
Amb eixos ullets que tenen pols d’estrela,
Remorejant una fresca brisa
Captivadora, la que amb amor arrela

On les flors prenen forma
Lluitant contra els díes de vent... i de
Trons,
Regant, dia rere dia, els nostres cors
A la llum daurada del sol.

Núvols alts es transformen en
Arcs de San Martí quan tú
Vens corrents
Als meus braços,
Rosa bonica de tall alt,
Risa que ens il·lumina, allà
On tú estàs.

® Lucía Navarro Luna

(Traducción:
  Miras tiernamente con esos ojitos que tienen polvo de estrella, Susurrando una fresca brisa cautivadora, la que con amor arraiga donde las flores toman forma luchando contra los días de viento... y de truenos, regando, día tras día, nuestros corazones a la luz dorada del sol.
  Nubes altas se transforman en Arco Iris cuando vienes corriendo a mis brazos. Rosa bonita de tallo alto, risa que nos ilumina allá donde tú estás).

viernes, 26 de diciembre de 2014

A Los Pies Del Árbol (De Navidad)

  Me gusta mirarte.
Aspiro esa paz que me transmites.
  Me recuerdas a las nubes de algodón,
a la seda desnuda...
a una fiesta entre tus brazos
de espumillón,
a música y caramelo.
  Me guiñas un destello de luz,
a través de la bola metalizada,
temblorosa e insegura,
que centellea a mis pies.

Y de repente...
                    Apareces tú.
Chiquitín...
    tan indefenso en tu simulacro de plástico y color,
y no consigo evitar, Jesús,
una chispa de ternura,
acertada o no,
que me inspiran aquellos que se cuestionan
si alguna vez exististe de verdad
o sólo eres una oportuna mentira más,
al tiempo que se quitan de su pan
cuando ven a un hermano con hambre,
me ayudan a bajar el cochecito de mi princesa
del tren, de los escalones o de mi torpeza,
y dan un abrazo sin preguntar.

   Ellos contestaron mis preguntas sin palabras,
                   al verlos... sé que estás.

  Estas fechas tienen magia en la mirada,
un suspiro en cada brote
y un brindis por cada corazón al que, de repente,
por una nota musical, un destello... o un recuerdo...
le sonríe el alma.

  Ahora que sé que no estoy SOLA,
déjame decirte que tampoco tú lo estás.
Si sientes que, en estos días,
por un instante, se te olvida,
préstame tu mano,
que la mía te llama,

                  y la hoguera... crepita.


® Lucía Navarro Luna

lunes, 22 de diciembre de 2014

Shhhhhhhhhhhhh... no lo digas



No me digas que me quede
si no son más que palabras.
Palabras son las que he buscado,
las tuyas,
cada día y cada noche
durante lo que ya me parecen siglos.

Palabras que tienes,
pero no para mí,
silencio letal
que me ha ido arrasando por dentro,
dudas implacables
de si alguna vez, en verdad,
habré tenido un pequeño lugar en tu puerto.
Certeza de que me ves,
y noche a noche me dejas marchar.

Me voy
porque hace tiempo que no estoy.

Necesito reunirme con mi alma
allá donde sea que se haya ido sin mí.
Que duro se me hace dejar atrás
lo que se quiere tener dentro...
Que el cielo me ayude... pero no me dejas otra opción.

Arrastrada y sin uñas,
por llegar del abismo al camino.

Así que, por favor,
no me digas 'quédate'
cuando mi presencia te ha dado lo mismo.

 ® Lucía Navarro Luna 

martes, 16 de diciembre de 2014

A La Mar... (Al Mar...)


A Maria Ribera Signes
el dia després. Assimilant la seua partida


Maria, dolça meua, el dolor m'atenaça...
Avui... les entranyes...
Ronc crit t'allibera
I la llum plena i viva
Al caliu dels nostres matins...

Records vibrants em deixares.
Iluminam des d'on estigues,
Bufa amb el vent fresc de la Ribera.
Esta nit que m'ofega l'ànima
Reptant-me pel cor sense pietat, volarà
A tú... a mí... a la mar.

T'estime Maria. Àvia, Companya i Amiga.


®Lucía Navarro Luna 


(Traducción:
 María, dulce mía, el dolor me atenaza... hoy... las entrañas... Ronco alarido te libera y la luz potente y viva al calor de nuestras mañanas... Recuerdos vibrantes me dejaste. Ilumíname desde donde estés, sopla con el fresco viento de la Ribera. Esta noche que me ahoga el alma subiéndome por el corazón sin piedad, volará a ti... a mí... al mar).

lunes, 15 de diciembre de 2014

I No Ho Sabia (Y no lo sabía)


A Jesús Manuel T.
 en su marcha de este mundo



 Mai no t’he pogut escriure un poema d’amor,
ni tal sols paraules dolces,
d’eixes que, tendres, arrosseguen desde el cor
i ho emplenen tot de narcisos i rosselles.

Mai.

I avuí... tot ha acabat.

 Ara... que descobrisc
quant significatiu has estat a ma vida
tots estos anys,
que em mossega el cor
una mena de dolor
que no sé com anomenar.

  Mai havia notat ta ànima,
fins aquest capvespre en el que,
recol·locant un crespó caigut
t’he notat de sobte.
He sabut que ets tú... i que no et coneixia,
es pot reconèixer instantàniament
allò que en cap temps has vist i
ha estat ahi tota la vida?

  He percebut la teua essència,
com una fragància de sempre,
emperò acabada de descobrir.


Mai t’he escrit paraules d’amor,
i ara tampoc ho faig,
però...
     destrossada sense dret
al veure la vida que s’escapa
en un sol que ja no brilla
note, per primera volta,
que m’importaves més del que pensava,
que m’importaves... i no ho sabia.

® Lucía Navarro Luna   

(Traducción:
  Nunca te he podido escribir un poema de amor, ni tan solo palabras dulces, de esas que, tiernas, arrastran desde el corazón y lo llenan todo de narcisos y amapolas. Nunca. Y hoy... todo ha acabado.
  Ahora... que descubro cuan significativo has sido en mi vida todos estos años, que me muerde el corazón una especie de dolor que no sé como llamar.
  Jamás había notado tu alma, hasta esta tarde en la que, recolocando un espumillón caído, te he sentido de repente. He sabido que eras tú... y que no te conocía, ¿se puede reconocer instantáneamente lo que en ningún tiempo has visto y ha estado ahí toda la vida?
  He percibido tu esencia, como una fragancia de siempre, empero recién descubierta.
  Nunca te he escrito palabras de amor, y ahora tampoco lo hago, pero... destrozada sin derecho al ver la vida que se escapa en un sol que ya no brilla noto, por primera vez, que me importabas más de lo que pensaba, que me importabas... y no lo sabía).