A Salomé Campayo Piqueras
Mujer de espejo entero
que te vistes por los pies,
abrazada por un dolor
que te muerde las entrañas,
te asoma por el ventanal
de esas preciosas pestañas
que gestionan las lágrimas
que se te atraviesan en la garganta
sin saber ya muy bien si son de mañana,
de hoy o de ayer.
Inteligencia hecha mujer
de belleza reversible,
propietaria de una Alma
impresionable y sensible,
dueña de una coraza
revestida de porcelana,
una armadura... oxidada,
que se desprende con cuidado
...poco a poco...
puedo verla resbalar por
tus mejillas encarnadas.
Puedo verla perder forma,
puedo verte ganar fuerza.
Aprecio... la linda persona
y la fuerte mujer
que me sonríe cuando me hablas,
que brilla
aun cuando te apagas,
que me acompaña
cuando te sientes sola,
que me abraza,
aun sufriéndose desamparada.
Que te quiero, Amiga.
Y albergo la esperanza
de que algún día tú puedas
sentir cuánto vales,
cuánto eres,
cuánto das,
aunque los tasadores no entiendan
de joyería
de gama alta
ni de sueños por estrenar.
® Lucía Navarro Luna
Pintura: 'Mujer frente al espejo', de Marino Chanlatte
No hay comentarios:
Publicar un comentario