sábado, 8 de noviembre de 2014

¿Cómo va a ser tu día hoy? (Mario Benedetti)



Esta mañana desperté emocionado
con todas las cosas que tengo que hacer
antes que el reloj sonara.
Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante.
Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.
Hoy puedo quejarme porque el día esta lluvioso
o puedo dar gracias porque las plantas están siendo regadas.
Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero
o puedo estar contento que mis finanzas me empujan
a planear mis compras con inteligencia.
Hoy puedo quejarme de mi salud
o puedo regocijarme de que estoy vivo.
Hoy puedo lamentarme de todo
lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo
o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.
Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas
o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.
Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos
o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar
o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela
o puedo abrir mi mente enérgicamente
y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.
Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar
o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente y cuerpo .
Hoy el día se presenta ante mi esperando a que yo le de forma y aquí estoy, soy el escultor.
Lo que suceda hoy depende de mi, yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.
Que tengas un gran día… a menos que tengas otros planes.
Mario Benedetti


¿Qué planes tienes para hoy?

jueves, 16 de octubre de 2014

Amor De Cuatro Décadas


AMOR DE CUATRO DÉCADAS *

De Amanda Adela Volpe a Hidelber Lujan Piqueras,
en su 38 aniversario de boda.

Treinta y ocho años remando juntos, con arrojos,
y todavía fascina el fuego en tu mirada,
esa alma limpia y brillante, que entró por mis ojos
dejando la mía prendida y arrebatada.

Al compás de esa música, calmante de enojos
susurras <<el tiempo no sabe, señora amada,
marchitar el toque sensual, ni por sus sonrojos,
y esa fuerza volcánica a su mirar ligada>>.

Mis pensamientos se evaporan entre tus brazos
como la blanca nieve al llegar la primavera,
me liberas cuanto más aprietas nuestros lazos,

cuando me miras así florezco en tu pradera.
De tus cinco tipos de sonrisas y sus trazos
justo ésta me transporta al calor de nuestra hoguera.

Otro tiempo más lejano de andares medidos,
en recatados vestidos, casi nos releva;
y cabellos en un moño y perlas recogidos
en trenzado suave sobre un cielo en luna nueva.

Parece me dijeras, del talle bien asidos,
<<señora, deja huellas por donde camina, eleva,
que la hace dueña de cualquier lugar>>, los sentidos
idos por el embrujo en el que tu voz me lleva.

Me desborda en el pecho un cariño que me ahoga,
un leve sollozo adormecido rasga el viento
y en un suspiro, un profundo amor se desahoga.

Te miro... y en tu mirar algo estalla, lo siento.
Bello como la flor de invierno que se desfoga
fusionándonos en el brindis de nuestro cuento.   
                     

© Lucia Navarro Luna


* Soneto alejandrino doble

martes, 7 de octubre de 2014

A Través Del Agua Del Tiempo


Aún no he aprendido a vivir sin ti,
mi apoyo, mi sueño, mi amigo, mi amor;
   aun no consigo comprender
por qué las cosas se hayan dado así,
porqué he de seguir este camino sola, sin ti:
              Mi Vida, Mi Luz y Mi Sol.

    Es tan difícil seguir con lo que dejé paralizado,
otra vez lo abarcas todo...
                   no imaginas cuanto.
Desaparecen mis elfos, mis gnomos y nuestras hadas
      porque después de ti...
                 no queda nada.

  No pude decirte adiós,
pero tampoco hoy sería capaz de hacerlo.
Sacarte de mi vida...
   sacaros de mi vida...
fue un dolor que no conseguí superar.
   Y hoy, que el cielo tuvo clemencia de mí,
te encuentro como te dejé,
ausente y distante,
con una nueva vida sin mí,
en otro camino...
                     con otro candil.



      © Lucía Navarro Luna

martes, 23 de septiembre de 2014

Cabalgo

Me amo cada noche
cabalgando hacia tu cuerpo,
resbalando entre las piedras,
rompiéndome contra el firmamento.

Sin escudos...
                      tus caricias
recorren un temblor incierto,
sortilegio ensortijado
entre mis piernas y tu pecho.

Pasaje a un nuevo mundo
de susurros
                    y recovecos.

Pasadizo privado...
entre tu fuerza y mi fuego.

Gozo de tus ojos prendidos de los míos
batallando con el viento por recuperar su sitio,
tengo el alma extasiada
asaltada en un suspiro,
arrebatada por tus manos, por tu olor...

                                                   Por tu delirio.


            © Lucía Navarro Luna

domingo, 8 de junio de 2014

Tus Manos Sobre Mí (reflexiones de una mona de pascua)

 Todavía recuerdo tus dedos, uno a uno, sobre mí.

Acariciando... Presionando... Arrancando...

Ni el calor que me ha adormecido hasta transformarme por completo ha logrado aniquilar la sensación de ser modelada entre tus manos.

Manos firmes.
Manos dulces.
Manos duras.

Que han hecho de mí lo que ahora soy.

Aprendiendo a escucharme en mi nuevo estado, soy consciente del poco tiempo que dispongo antes de dar el último paso... y entrar en ti.

Cuando cierre los ojos, serán tus manos mi último y más preciado recuerdo. Ese instante eterno en el que valorabas cada detalle hasta hacer algo hermoso en mí... que soy toda para tí.




© Lucía Navarro Luna

 (reflexiones de una mona de pascua)




El Encanto De Las Rosas (reflexiones de una rosa)


Decía Jose M. Pemán que << el encanto de las rosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son>>


Y qué ocurre...

cuando la rosa desea ser acariciada, pétalo a pétalo, y no sólo que la observen de lejos porque es 'encantadora'?

Qué pasa...

si la rosa desea el contacto firme y delicado de una mano que no tema ni sus espinas ni deshojarla?

Qué sucede...

cuando la rosa prefiere morir viviendo sin aire, pero en tus manos, al angustioso exilio de un jarrón lleno de agua o ser deshojada sin clemencia por el viento, casi siempre tan impersonal...?

Qué...

Qué acontece...

cuando la rosa no osa levantar la cabeza y mirar directamente a los ojos lo que quiere... ni encuentra el poder de pedirlo... porque no sabe que es encantadora?

O quizá quiere ser mucho más que eso y vivir encantos ajenos... pero...

<<no conocen que lo son>>



© Lucía Navarro Luna
 
(reflexiones de una rosa)

sábado, 7 de junio de 2014

Hasta robarte la calma


 

Te escribo

porque necesito reencontrarme con tu ser
a través de tu mirada,

porque sé...

que en cada letra oculta te abrazaré con mi alma,
palpitante y desbocada,
que se ahoga en este mar de palabras, decidida hacia tu pecho
donde entrará sin necesidad de que le abras,

apretándote enternecida...
                                               hasta robarte la calma'.





© Lucía Navarro Luna