Aún no he
aprendido a vivir sin ti,
mi apoyo, mi
sueño, mi amigo, mi amor;
aun no consigo comprender
por qué las cosas
se hayan dado así,
porqué he de
seguir este camino sola, sin ti:
Mi Vida, Mi Luz y Mi Sol.
Es tan difícil seguir con lo que dejé
paralizado,
otra vez lo
abarcas todo...
no imaginas cuanto.
Desaparecen mis
elfos, mis gnomos y nuestras hadas
porque después de ti...
no queda nada.
No pude decirte adiós,
pero tampoco hoy
sería capaz de hacerlo.
Sacarte de mi
vida...
sacaros de mi vida...
fue un dolor que
no conseguí superar.
Y hoy, que el cielo tuvo clemencia de mí,
te encuentro como
te dejé,
ausente y
distante,
con una nueva vida
sin mí,
en otro camino...
con otro candil.
© Lucía Navarro Luna
No hay comentarios:
Publicar un comentario