Quédate conmigo esta
noche,
empapa la húmeda piel
con la marca de tus
labios.
Que no sepa si suben
o descienden.
Hazme sentir perdida
en tus brazos encontrados
al vaivén acunador de
una infancia reencontrada
en el bosque
escondido de tus ojos,
mientras tus manos
desnudas
me desvisten el alma
de ropajes absurdos,
de gemidos robados,
de caricias de olvido
y de fuerzas desgarradas.
No hables, no
susurres, no digas que me quieres.
Sólo ven...
Quédate conmigo esta
noche
y te
haré olvidar de donde vienes.
® Lucía Navarro Luna

No hay comentarios:
Publicar un comentario